Por. María Elena Pino Álvarez.
De colores patrios se pintaron HOY las calles de mi pueblo, también de rojo, azul y blanco, los de mi bandera, la bandera de los cubanos, la bandera de la dignidad y el decoro.
Es el desfile por el PRIMERO de Mayo, Día Internacional de los trabajadores, ocasión especial para reafirmar la voluntad de continuar con nuestro Socialismo y nuestra Revolución, esa que amamos desde siempre y para siempre, y que no cejaremos en mantenerla tan alta como la Sierra Maestra, símbolo de pujanza y heroísmo.
Carteles, afiches y pancartas, alegóricas al movimiento obrero, a Fidel y a Raúl apoyaron las ideas que materializan mujeres y hombres de esta isla caribeña, marcha que abrió un bloque de educadores a propósito de conmemorarse este año medio siglo de la Campaña de Alfabetización.
Esta celebración de pueblo es también homenaje a Lázaro Peña, Jesús Menéndez, José María Pérez y Aracelio Iglesias, paradigmas de luchadores incansables desde sus primeros años y hasta el final de sus vidas por la causa de los humildes.
A nuestros queridos jóvenes está dedicada, además, la fiesta del proletariado cubano, ellos junto a los máximos líderes de la Patria, continúan con indeleble orgullo la obra más bella y auténtica que manos del hombre ha podido moldear.
La Secretaria General de la CTC en la provincia de Ciego de Ávila, Trifina Fernández Mora, dijo que la meta principal del movimiento obrero en este territorio es fortalecer la batalla por el desarrollo económico, en correspondencia con las transformaciones que tiene nuestro país, y ratificó el carácter solidario de los avileños hacia los pueblos del mundo y a favor del regreso de los Cinco Héroes
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