Archivo por meses: Julio 2011

Falleció Manuel Galván, fundador del cuartero vocal Los zafiros

El guitarrista y compositor cubano Manuel Galván, fundador del grupo Los Zafiros e integrante del proyecto Buena Vista Social Club, falleció hoy en La Habana a los 80 años, anunciaron fuentes del Instituto cubano de la música.

El ministerio de Cultura y la Unión de Escritores y Artistas de Cuba expresaron en un mensaje a sus familiares el pesar por el deceso del destacado músico, cuyo cadáver fue cremado por voluntad expresa. Sus cenizas serán sepultadas mañana en la Necrópolis de Colón.

Nacido en la ciudad oriental de Gibara, Holguín, en 1931, comenzó su carrera artística a los 13 años como guitarrista de la orquesta Villa Blanca hasta fundar y dirigir en 1963 el cuarteto vocal Los Zafiros, uno de los grupos más populares de la época.

Durante una década ininterrumpida se mantuvo al frente de la agrupación y en 1974 se incorporó a la banda Batey, de la que también formaron parte los músicos Bernardo García, Luis Palau y Luis Rodríguez. Con ellos viajó por países de Europa y América Latina.

En 1998 su carrera cobró nuevo auge tras unirse a los miembros de la Vieja Trova Santiaguera y a Afrocuban All Stars. Meses más tarde recibió el llamado del guitarrista y productor estadounidense Ry Coorder para el proyecto Buena Vista Social Club, al que contribuyó con su guitarra.

Galván recorrió el mundo al lado de sus colegas Ibrahim Ferrer, Omara Portuondo, Cachaito López, Compay Segundo, Eliades Ochoa y El Guajiro Mirabal, entre otros, llevando la música cubana a escenarios de Europa y Estados Unidos. Ese trabajo fue recompensado con un Grammy.

Ganador de otro gramófono en 2004 por el CD Mambo sinuendo, fonograma elegido por la revista Town Beat como mejor disco revelación 2003, durante sus más de seis décadas de trabajo fue distinguido con múltiples premios entre los que se encuentran la Orden por la Cultura Nacional y la medalla Raúl Gómez García, otorgados por el ministerio de Cultura.

Al morir dejó grabado su último sencillo Blue cha cha, que saldrá a la venta próximamente por el sello Montuno Productions.

Una declaración brillante y valiente . Declaraciones de Fidel

La atención a otros asuntos ahora prioritarios, me apartaron momentáneamente de la frecuencia con que elaboré reflexiones durante el año 2010, sin embargo, la proclama del líder revolucionario Hugo Chávez Frías el pasado jueves 30 me obliga a escribir estas líneas.

El presidente de Venezuela es uno de los hombres que más ha hecho por la salud y educación de su pueblo; como son temas en los que mayor experiencia ha acumulado la Revolución cubana, gustosamente colaboramos al máximo en ambos campos con este hermano país.

No se trata en absoluto de que ese país careciera de médicos, por el contrario, los poseía en abundancia e incluso entre ellos profesionales de calidad, como en otros países de América Latina. Se trata de una cuestión social. Los mejores médicos y los más sofisticados equipos podrían estar, como en todos los países capitalistas, al servicio de la medicina privada. A veces ni siquiera eso, porque en el capitalismo subdesarrollado, como el que existía en Venezuela, la clase rica contaba con medios suficientes para acudir a los mejores hospitales de Estados Unidos o Europa, algo que era y es habitual sin que nadie pueda negarlo.

Peor aún, Estados Unidos y Europa se han caracterizado por seducir a los mejores especialistas de cualquier país explotado del Tercer Mundo para que abandonen su patria y emigren a las sociedades de consumo. Formar médicos para ese mundo en los países desarrollados implica fabulosas sumas que millones de familias pobres de América Latina y el Caribe, no podrían pagar nunca. En Cuba sucedía eso hasta que la Revolución aceptó el reto, no solo de formar médicos capaces de servir a nuestro país, sino a otros pueblos de América Latina, el Caribe o del mundo.

Jamás hemos arrebatado las inteligencias a otros pueblos. En cambio en Cuba se han formado gratuitamente decenas de miles de médicos y otros profesionales de alto nivel para devolverlos a sus propios países.

Gracias a sus profundas revoluciones bolivarianas y martianas, Venezuela y Cuba son países donde la salud y la educación se han desarrollado extraordinariamente. Todos los ciudadanos tienen derecho real a recibir gratuitamente educación general y formación profesional, algo que Estados Unidos no ha podido ni podrá garantizar a todos sus habitantes. Lo real es que el gobierno de ese país invierte cada año un millón de millones de dólares en su aparato militar y sus aventuras bélicas. Es además el mayor exportador de armas e instrumentos de muerte y el mayor mercado de drogas del mundo. Debido a ese tráfico, decenas de miles de latinoamericanos pierden la vida cada año.

Es algo tan real y tan conocido, que hace más de 50 años, un Presidente de origen militar denunció, con tono amargo, el poder decisivo acumulado por el complejo militar industrial en ese país.

Estas palabras estarían de más si no mediara la odiosa y repugnante campaña desatada por los medios de difusión masiva de la oligarquía venezolana, al servicio de ese imperio, utilizando las dificultades de salud que atraviesa el Presidente bolivariano. A este nos une una estrecha e indestructible amistad, surgida desde que visitó por primera vez nuestra patria, el 13 de diciembre de 1994.

A algunos les extrañó la coincidencia de su visita a Cuba con la necesidad de atención médica que se produjo. El Presidente venezolano visitó a nuestro país con el mismo objetivo que lo llevó a Brasil y Ecuador. No traía intención alguna de recibir servicios médicos en nuestra patria.

Como se conoce un grupo de especialistas cubanos de la salud prestan, desde hace años, sus servicios al Presidente venezolano, que fiel a sus principios bolivarianos, jamás vio en ellos extranjeros indeseables, sino hijos de la gran Patria Latinoamericana por la cual luchó el Libertador hasta el último aliento de su vida.

El primer contingente de médicos cubanos partió hacia Venezuela cuando se produjo la tragedia en el estado de Vargas, que costó miles de vidas a ese noble pueblo. Esta acción de solidaridad no era nueva, constituía una tradición arraigada en nuestra patria desde los primeros años de la Revolución; desde que hace casi medio siglo médicos cubanos fueron enviados a la recién independizada Argelia. Esa tradición se profundizó a medida que la Revolución cubana, en medio de un cruel bloqueo, formaba médicos internacionalistas. Países como Perú, la Nicaragua de Somoza y otros del hemisferio y el Tercer Mundo, sufrieron tragedias por terremotos u otras causas que requirieron la solidaridad de Cuba. Así nuestra patria se convirtió en la nación del mundo con más alto índice de médicos y personal especializado en salud, con elevados niveles de experiencia y capacidad profesional.

El Presidente Chávez se esmeró en la atención de nuestro personal de salud. Así nació y se desarrolló el vínculo de confianza y amistad entre él y los médicos cubanos que fueron siempre muy sensibles al trato del líder venezolano, el cual por su parte, fue capaz de crear miles de centros de salud y dotarlos de los equipos necesarios para prestar servicios gratuitos a todos los venezolanos. Ningún gobierno del mundo hizo tanto, en tan breve tiempo, por la salud de su pueblo.

Un elevado porcentaje de personal cubano de la salud prestó servicios en Venezuela y muchos de ellos actuaron además como docentes en determinadas materias impartidas para la formación de más de 20 mil jóvenes venezolanos que comienzan a graduarse como médicos. Muchos de ellos comenzaron sus estudios en nuestro propio país. Los médicos internacionalistas integrantes del Batallón 51, graduados en la Escuela Latinoamericana de Medicina, han ganado un sólido prestigio en el cumplimiento de complejas y difíciles misiones. Sobre esas bases se desarrollaron mis relaciones en ese campo con el presidente Hugo Chávez.

Debo añadir que a lo largo de más de doce años desde el 2 de febrero del año 1999, el Presidente y líder de la Revolución venezolana no ha descansado un solo día, y en eso ocupa un lugar único en la historia de este hemisferio. Todas sus energías, las ha consagrado a la Revolución.

Podría afirmarse que por cada hora extra que Chávez dedica a su trabajo, un Presidente de Estados Unidos, descansa dos.

Era difícil, casi imposible, que su salud no sufriera algún quebranto y eso sucedió en los últimos meses.

Persona habituada a los rigores de la vida militar, soportaba estoicamente los dolores y molestias que con frecuencia creciente lo afectaban. Dadas las relaciones de amistad desarrolladas y los intercambios constantes entre Cuba y Venezuela, sumado a mi experiencia personal con relación a la salud, que viví desde la proclama del 30 de julio del año 2006, no es raro que me percatara de la necesidad de un chequeo riguroso de la salud del Presidente. Es demasiado generoso de su parte, atribuirme algún mérito especial en este asunto.

Admito, desde luego, que no fue fácil la tarea que me impuse. No era para mí difícil percatarme de que su salud no andaba bien. Habían transcurrido 7 meses desde que se realizó su última visita a Cuba. El equipo médico dedicado a la atención de su salud me había rogado que hiciera esa gestión. Desde el primer momento la actitud del Presidente era informar al pueblo, con absoluta claridad, su estado de salud. Por ello, estando a punto ya de regresar, a través de su Ministro de Relaciones Exteriores, informó al pueblo sobre su salud hasta ese instante y prometió mantenerlo detalladamente informado.

Cada cura iba acompañada por rigurosos análisis celulares y de laboratorio, que en tales circunstancias se realizan.

Uno de los exámenes, varios días posteriores a la primera intervención, arrojó resultados que determinaron una medida quirúrgica más radical y el tratamiento especial del paciente.

En su digno mensaje del 30 de junio, el Presidente notablemente recuperado habla de su estado de salud con toda claridad.

Admito que para mí no fue fácil la tarea de informar al amigo de la nueva situación. Pude apreciar la dignidad con que recibió la noticia que -para él con tantas tareas importantes que llevaba en la mente, entre ellas el acto conmemorativo del Bicentenario y la formalización del acuerdo sobre la unidad de América Latina y el Caribe- mucho más que los sufrimientos físicos que implicaba una cirugía radical, significa una prueba que como expresó la hizo comparar con los momentos duros que le tocó enfrentar en su vida de combatiente indoblegable.

Junto a él, el equipo de personas que lo atienden y que él calificó de sublimes, han librado la magnífica batalla de la que he sido testigo.

Sin vacilación afirmo que los resultados son impresionantes y que el paciente ha librado una batalla decisiva que lo conducirá y con él a Venezuela, a una gran victoria.

Hay que hacer que su alegato se comunique al pie de la letra en todas las lenguas, pero sobre todo que sea traducido y subtitulado al inglés, un idioma que pueda entenderse, en esta Torre de Babel en que el imperialismo ha convertido al mundo.

Ahora los enemigos externos e internos de Hugo Chávez están a merced de sus palabras y sus iniciativas. Habrá sin dudas sorpresas para ellos. Brindémosle el más firme apoyo y confianza. Las mentiras del imperio y la traición de los vendepatrias serán derrotadas. Hoy hay millones de venezolanos combativos y conscientes, que la oligarquía y el imperio no podrán volver a someter jamás.

Fidel Castro Ruz
Julio 3 de 2011
4 y 12 p.m

Venezuela celebra su Bicentenario con Chávez en casa

La Historia, entre otras cosas, gracias a la casualidad, o mejor, a la causalidad, se vuelve una asombrosa recurrencia, un cúmulo de evocaciones, una excusa temible.

Han pasado doscientos años, doscientos años son un soplo, en doscientos años cabe la palabra independencia, sus múltiples signos, los rostros de próceres, los próceres sin rostro, los países, un continente. Y también Bolívar, el Bolívar de 1811, sus breves palabras, su inquisidora pregunta: “¿Trescientos años de calma, no bastan?”.

Mañana 5 de julio, desde la cinco de la madrugada, se izará en la Plaza Caracas la Bandera Nacional. Y dos horas después, bajo la tutela de niños y niñas, se llevará a cabo la apertura del arca que contiene el Acta de Independencia.

Mañana, en el desfile militar, o en la reinauguración de la plaza Diego Ibarra, o bajo el influjo de la Orquesta Sinfónica de Venezuela, alguien recodará a Francisco de Miranda, o simplemente lo mencionará, o quizás ni lo mencione, pero resulta obvio que el inefable precursor hará acto de presencia, dos siglos después de su encendido discurso ante el Supremo Congreso de la Nación, en el cual exigió, sin términos medios, que se declarara la independencia.

Todo indica, también, que estos días de celebraciones, que el regreso de Chávez a Caracas, que la marcha de los jóvenes y que el despliegue de colores y voces son, a la vez, distintas y extrañamente similares declaraciones de independencia.

Ese es un signo del continente. La diversidad, su inexorable destino, su pulso redentor.

La Historia es una excusa temible. Bolívar es una excusa temible. Probablemente mañana, como todos los días, el continente eche a andar. Apenas Doscientos años. La Historia es eso, cualquiera de las niñas que acompañará la apertura del arca, una mujer, aquel tema de Calle 13: “Soy América Latina, un pueblo sin piernas pero que camina”.

La figura del Libertador centra los actos previos al aniversario del Bicentenario
La apertura de una exposición con objetos del Libertador Simón Bolívar y la inauguración del emblemático Bulevar de Sabana Grande centran hoy algunos de los actos con los que Venezuela comienza a prepararse para la conmemoración de la Declaración de Independencia.

El vicepresidente venezolano, Elías Jaua, inauguró esta mañana la exposición en honor a Bolívar, en el Museo Bolivariano de Caracas, resaltando “la lucha por la emancipación de todos los tiempos” en Venezuela y la labor de restauración llevada a cabo para recuperar insignias, zapatillas y objetos varios de El Libertador.

A los numerosos actos culturales y políticos convocados desde el pasado martes para festejar los 200 años de independencia del país caribeño se sumó hoy la aparición pública que tiene previsto realizar el presidente Hugo Chávez en el balcón presidencial.

La aparición de Chávez coincide con la inauguración del Bulevar de Sabana Grande, que lleva alrededor de cuatro años en reconstrucción y que esta tarde se convierte en escenario de diferentes actividades culturales.

Este 4 de julio coincide con el discurso que hace 200 años el prócer venezolano Francisco de Miranda leyó ante el Supremo Congreso de la Nación exigiendo la independencia del país caribeño.

Además de la rehabilitación de la avenida, el Gobierno venezolano junto a la Alcaldía Metropolitana ha llevado a cabo un plan de “recuperación” de espacios públicos con el objetivo de vestir de gala a la capital venezolana para la celebración bicentenaria.

Así, el pasado 2 de julio el Gobierno inauguró el Paseo de los Próceres y, a lo largo de esta semana, está prevista la apertura de varias plazas de la capital que han sido renovadas para la ocasión.

Para la noche está programada la muestra del Cartel Bicentenario, donde participarán artistas nacionales y de otros países de la región como Cuba, México y Bolivia.

El día concluirá con fuegos artificiales y campanas, previas al himno nacional que envolverá Venezuela a partir de las 12 de la noche cuando, por fin, se inicie el aniversario de la Independencia.

(Con información de EFE)

Trovadores cubanos en Música y Razón

Por: María Elena Pino Álvarez

La CUARTA edición del evento trovadoresco Música y Razón en Ciego de

Ávila, con carácter nacional, tuvo una especial acogida del pueblo avileño,

el cual disfrutó del encuentro durante CINCO días en diferentes escenarios

del territorio.

El acontecimiento se celebra anualmente, y en esta ocasión contó con la

presencia de destacados trovadores, entre ellos, Augusto Blanca, Enriquito

Núñez, Juan Carlos Pérez, Heidi Igualada, Eduardo Sosa y Marta Campos, de

Ciudad de La habana

Se sumaron al ya reconocido evento, Fernando Cabreja y el trío Sueños de

trova, de Banes, Amaury González, de Sancti Sancti Spíritus, Reynaldo y

Mariela de Camagüey , Yoan Zamora, de Ciego de Ávila y el investigador de

este género musical Pedro Pita ,de Manzanillo.

Música y Razón tuvo como escenario principal el patio de la sede de la

UNEAC y la Casa de la Trova , donde hubo descargas, conciertos,

conferencias y conversatorios acerca de temas relacionados con esta

vertiente de la música.

Las actividades también se extendieron al boulevard de la capital de los

avileños, el local de la Sociedad China, la circunscripción ONCE de la

ciudad y el Centro provincial penitenciario y una cuadra de la calle

Libertad.

El encuentro devino ocasión para celebrar el cumpleaños 66 del trovador

cubano Augusto Blanca, reconocido en su país y en muchas naciones del mundo

por su singular vida artística, avalada por innumerables canciones que

abordan los más variados temas.

El artista y organizador de este evento, el cantautor avileño Héctor Luís de

Posada, trovador insigne de la provincia de Ciego de Ávila, explicó que la

idea surgió hace CUATRO años con el propósito de aglutinar a creadores e

intercambiar experiencias que harán enriquecer el mundo de los cultivadores

de este género.

Habló Chávez al pueblo venezolano

Desde Cuba, el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez, habló al pueblo venezolano y explicó los problemas sobre su salud.

Comunicó que tras la operación del absceso pélvico le fueron detectadas células cancerígenas lo cual condujo a una segunda intervención quirúrgica donde el tumor fue extirpado totalmente.

“A pesar de la favorable evolución general, fueron apareciendo algunas sospechas de la presencia de otras formaciones celulares no detectadas hasta entonces. Comenzó por tanto y de inmediato, otra serie de estudios especiales (…) que confirmaron la existencia de un tumor absceso, con presencia de células cancerígenas, lo que hizo necesario otra intervención quirúrgica que permitió la extracción total de dicho tumor”, dijo Chávez.

El presidente manifestó que ha sido sometido a un estricto proceso científico que no requiere apresuramientos. Se encuentra, en estos momentos, en recuperación satisfactoria.

Agradeció a Dios por este renacer. Agradeció al pueblo venezolano por su preocupación y solidaridad, e invitó a las bolivarianas y bolivarianos a subir las nuevas cumbres y seguir luchando.