Archivo por días: 20 Octubre, 2011

El arte de una doctora cubana

Por: María Elena Pino Alvarez.

Muy lejos de la tierra que ama se fue un día la doctora cubana Kenia Rodríguez Torrecilla. Allá en la República Bolivariana de Venezuela, en la comunidad Araya, del estado de Sucre llevó con su sabiduría el arte de curar males y aliviar penas. Los que la conocemos sabemos del valor de su profesión, como también ella sabe del valor de su misión.

Esta joven, Especialista en Medicina General Integral y Master en Urgencias Médicas desempeñó su colaboración internacionalista como intensivista en el Centro de Diagnóstico General del mencionado estado. Salvar un paciente, ayudarlo a vivir es su mayor regocijo.

Le pregunto por los momentos difíciles, y su mirada de color verde intenso se hace mas expresiva cuando me confiesa su pánico por las serpientes, reptiles muy frecuentes en el lugar que cumplió su loable tarea, pero también en su memoria están presentes otros.

Dejar atrás y decir adiós a sus pequeños, Rachel y Ernesto, le hicieron enjugar una y otra vez sus lágrimas, ese dolor que lacera el corazón y el alma sólo lo aliviaron Lourdes Gómez y Aidé Morales, genuinas cubanas que dieron amor maternal y cuidaron de los días y las noches de sus DOS tesoros.

A Kenia la caracterizan muchas cualidades, de ella impresiona su calidad humana, su sensibilidad ante el sufrimiento ajeno, siempre dispuesta, siempre primero, exigente con ella mismo y después con los demás, madre sin tacha, vecina incondicional, niña para las maldades, amiga en el momento oportuno.

En una de sus vacaciones a Ciego de Ávila, la invite al diálogo, grabadora en manos, difícil fue para esta reportera persuadirla para que diera respuestas a las interrogantes, su humildad y sencillez no se lo permitían, solo la habilidad de los que nos dedicamos a esta profesión posibilitó la conversación. En aquella ocasión la felicite por su maestría en la medicina, y le dije adiós, ella con sus pícaros ojos y su viva voz me dijo, hasta pronto periodista.

Ya esta de vuelta en casa, junto a los críos que hacen mas imperecedera su vida, junto a sus pacientes en la Sala de Cuidados Intensivos del municipio de Ciro Redondo, junto a todo el que la necesite.Su mano amiga siempre está lista y también su reconocido prestigio como profesional de la salud, dispuesto también su corazón, que late mas fuerte cuando uno de sus pacientes no se despide de la vida, sino que vive para seguir amando a personas como Kenia.