Archivo por días: 25 Octubre, 2011

DISTINGUEN OBRA DE AUTORA CUBANA EN MUSEO DE CIEGO DE AVILA.


Por: María Elena Pino Álvarez.

El Tambor, de Bárbara Marta Hernández Pino, sobresale por su diseño y acabado en la exposición, Con la gubia en ristre, inaugurada en la sala Doctor Enrique Sosa, perteneciente al museo de Artes Decorativas de la ciudad de Ciego de Ávila, Cuba.

La obra se realizó tallada en madera (caoba) a través de la técnica mixta, decorada con yute y semillas tomadas del entorno natural. En esta muestra de DIECISIETE piezas, también se distinguen, Los Bandos, de Deivis González García, y Maternidad, de Alcides Mesa Fumero.

Bárbara Marta acumula más de VEINTE años en este devenir de la plástica, es fundadora de la Asociación Cubana de Artesanos Artistas, y ha incursionado en varias técnicas con el dominio de disímiles materiales, preferentemente de la naturaleza, como la madera, arena, semillas y hojas. También sus trabajos se han exhibido en diversas muestras de las galerías avileñas.

Martica, como todos las conocen, donó a Mirta Rodríguez, la madre de Antonio Guerrero, uno de los CINCO cubanos prisioneros injustamente en cárceles de Estados Unidos, una de sus obras, la cual esta expuesta en un salón del hogar de la mencionada señora, junto a cuadros hechos por Tony en la celda de su cruel encierro.

Se trata de un tapiz acoplado en tres piezas, confeccionado mediante la técnica mixta y utilizando fibras de yute y fragmentos de la madera denominada Cedro. El conjunto su realizadora lo nombró, Paciente espera.

La autora incorporó a su quehacer artístico la Marquetería, técnica muy difícil por el oficio que lleva implícito, la dedicación y entrega a este tipo de arte que no todos los creadores se inclinan a incursionar.

Algunas de sus obras expuestas en salones de la ciudad de Ciego de Ávila han sido premiadas y reconocidas por especialistas en la materia, tanto de la provincia como de otros territorios de Cuba.

Entre los planes de la artista está continuar la utilización de la marquetería, pues, según ella, la estimula y le ofrece plena satisfacción el efecto de admiración que provoca en todas aquellas personas que contemplan su quehacer en esta manifestación de la artesanía.

Martica aprovechó esta ocasión para dejar plasmado su infinito agradecimiento al maestro Odelvis Guerrero, quien, además, de ser un magnifico creador, es la persona que le brindó la ayuda necesaria en el momento oportuno y le trasmitió la maña para lograr darle forma y vida a las piezas realizadas con dicha habilidad.