El Hospital General Docente Doctor Antonio Luaces Iraola, una de las dos instituciones sanitarias más importantes de la provincia, es sometido a un complejo proceso de rehabilitación integral .
CIEGO DE ÁVILA.— Atrás quedó la época en que el achacoso y deteriorado inmueble simulaba todo menos un hospital general docente, institución de la ciudad de Ciego de Ávila que presta servicio a miles de habitantes del centro y el sur de la provincia.

Desde el 2007 a la fecha, el Estado ha invertido más de 10 millones de pesos en la rehabilitación y equipamiento del Antonio Luaces Iraola.
La transformación que experimenta es el resultado de uno de los empeños más osados del territorio en cuanto a movimiento constructivo se refiere, y el más importante en el sector de la Salud. Hace varios años la rehabilitación transitó con lentitud, hasta que a partir del 2007 adquirió otro ritmo, sin cerrar la institución; proeza protagonizada por las fuerzas constructoras y el personal médico y paramédico del hospital.
EL HOSPITAL ES DE TODOS
El doctor Jorge Jiménez Bodib, director de la institución, refiere que “hubo un momento cumbre en el que había una cifra superior a los 300 hombres de más de 30 empresas en revitalización: Construcciones Varias del Poder Popular se ocupaba de los salones de operaciones; el MICONS, de las instalaciones hidráulicas; la corporación CIMEX, de Terapia Intensiva; la ECOING-27, de Intermedia; la ECOA-45, de la Sala de Nefrología, a lo que se suma la participación de una gran parte de los más de dos mil trabajadores del centro, más un colectivo de cuentapropistas que respondió a la convocatoria realizada por la máxima dirección del Partido en la provincia.
“Las transformaciones llegaron aparejadas de una mayor exigencia, control y la aplicación de nuevos métodos de dirección integrada con objetivos bien definidos, el fortalecimiento de la labor innovadora y del Programa por la eficiencia y el empleo racional de los recursos encaminados a elevar la calidad de los servicios y cambiar la imagen de la institución”.
En un segundo momento se rehabilitó el bloque quirúrgico, de significativo impacto, según corrobora el doctor Jorge Enrique Bolaños, vicedirector quirúrgico: “las antiguas unidades básicas fueron transformadas en otras con estándares muy avanzados y de alto índice de confiabilidad. En el primer semestre del presente año realizamos más de 15 mil operaciones (casi el doble de todas las del 2012), cifra que mejorará ostensiblemente, con el rápido desarrollo que experimenta la cirugía mínima invasiva”.
Sobre este último asunto, el doctor Antonio Raunel Hernández, jefe del Servicio de Ortopedia, refirió que como parte del programa de rehabilitación, en septiembre próximo entrará en funcionamiento el Ortocentro, con cobertura asistencial para pacientes de las provincias de la región central del país.
“Ello nos permitirá continuar con el desarrollo de la cirugía artroscópica, con énfasis en la percutánea del pie, mano, hombro, tobillos, y la osteotomía de la rodilla”.
No obstante los resultados en la parte constructiva, todavía pacientes y acompañantes, los trabajadores del hospital y la dirección administrativa, admiten insuficiencias que nada tienen que ver con las limitaciones materiales.
En tal sentido, Osvaldo Cabrera Saavedra, director administrativo, habla de la urgencia del ahorro de todo recurso, por ejemplo del agua y la electricidad; Juan Antonio Rodríguez, familiar de un paciente, admite la necesidad de ganar en disciplina entre quienes se sirven de la institución; y Juan Badillo García, vicedirector económico, se refiere a los más de dos millones de pesos invertidos el pasado año en reparación y mantenimiento, cifra que obliga a cuidar cuanto se ha hecho en el hospital Doctor Antonio Luaces Iraola.
Ortelio González, Granma


