Numerosas violaciones de los derechos humanos han sufrido los Cinco Héroes cubanos desde su injusta encarcelación en los Estados Unidos, entres estas cuando Gerardo, Ramón, Antonio, Fernando y René permanecieron 17 meses en el “hueco”, su primera reclusión en solitario en Miami.
Una de las más crueles es la negativa de visa a Adriana y Olga, esposas de Gerardo y René, respectivamente, para visitarlos en la cárcel.
Olga nunca recibió la autorización para viajar a los Estados Unidos de América y ver a René, quien ya está en Cuba tras cumplir injustamente su condena y permanecer más de un año de “libertad” supervisada en territorio americano.
En el libro El dulce abismo, Adriana cuenta la experiencia vivida en una sola ocasión: “En julio de 2002 recibí la visa del Departamento de Estado para viajar a Estados Unidos. Pero me dejaron detenida en el aeropuerto de Houston, Texas, durante 11 horas. Cuando pisé cinco minutos suelo americano, el Servicio de Inmigración me comunicó que no tenía ningún problema migratorio, pero era de interés del FBI por ser la esposa de Gerardo.
“Algo muy raro, imposible de explicar racionalmente, porque jamás yo había estado en ese país y no soy peligro para una nación tan poderosa donde se sabía perfectamente que solo iba a visitar a un hombre encarcelado. Fui interrogada, me tomaron todos los datos físicos, mis huellas dactilares, me ‘ficharon’.
“De pronto me vi ante un cruce de caminos: regresar de inmediato a Cuba, o presentarme ante un juez de inmigración, sin garantías, con la posibilidad de una deportación y una sentencia condenatoria. No puedo entenderlo. Nadie podía entenderlo. Me han negado ver a mi esposo, tener un mínimo contacto físico con él, una conversación, la posibilidad de decirle frente a frente que lo quiero.”





