Cada vez más en boga entre los adolescentes, la tendencia de “tatuarse” la piel poniéndose plantillas sobre el cuerpo mientras toman el sol, ha llamado la atención de los especialistas debido al impacto de esta nueva “moda” en la salud, destaca Russia Today.
La práctica de tomar el sol hasta quemarse con el propósito de hacerse “tatuajes” puede tener consecuencias fatales para la piel, informa ‘The Independent’ citando a los expertos de la organización estadounidense Skin Cancer Foundation, dedicada a la investigación del cáncer de piel.
Asimismo, afirman que los llamados ‘tatuajes solares’ pueden “dañar el ADN, acelerar el envejecimiento de la piel y aumentar el riesgo de sufrir cáncer de piel”.
Además, según los especialistas, las personas (en general adolescentes) que se hacen cinco o más tatuajes de este tipo incrementan en un 80% el riesgo de padecer melanoma.
En este sentido, los médicos aconsejan no tomar el sol en exceso, permanecer más tiempo en la sombra, ponerse prendas que cubran más partes del cuerpo, protegerse la cabeza con sombreros y usar gafas de sol y crema protectoras.




