Archivo por días: 3 Septiembre, 2015

Después del primer inning de la 55. Granma.

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Foto: Ricardo López Hevia

No les falta razón a aquellos que desde ya dan a Ciego de Ávila como un serio aspirante a estar entre los cuatro equipos en disputa por el título de la 55 Serie Nacional. Uno de los argumentos más sólidos es la casi total permanencia de todos sus peloteros de una campaña a otra.

Los avileños han logrado un colectivo muy cohesionado, que actúa cual verdadera familia, se integra como pocos a una afición con la que han sembrado un alto compromiso, el cual pasa también por una estrecha relación con ella. Y claro, eso no se alcanza de hoy para mañana, es una labor que requiere de muchos detalles, de moldear el carácter de cada jugador, de hacerlo partícipe del triunfo cualquiera sea la función que cumpla.

En pocas palabras, se percibe un arduo trabajo de dirección que ha hecho que, vestir la franela de Ciego de Ávila sea tan importante como lucir el mismísimo uniforme del equipo Cuba.

Un conjunto así, con jugadores de vasta ex­periencia y talentos de prometedoras perspectivas, aporta competitividad a la Serie. Pero tributa también aquel que procura tener a los que más necesita para encarar este largo certamen o sostener la aspiración de dirimir los primeros puestos, siempre y cuando se haga de manera reglamentada y sin violar las normas vigentes hoy para el sistema de participación del deporte cubano.

De tal manera, no veo nada de raro y mucho menos de perjudicial que una escuadra, dígase la matancera por ejemplo, protagonista principal de las últimas cuatro temporadas, haya salido a buscar de lo que carecía en pos de esa cota. Si bien la permanencia de los avileños tributa calidad, encontrar lo imprescindible para un colectivo también surte el mismo efecto de cara a una competencia a la que debemos levantar el nivel.

Hay opiniones de que traer atletas de otras provincias perjudica al territorio en su de­sarrollo. Pienso que el principal certamen del país, y hoy lo es este que jugamos ahora, no es para de­sarrollar a un jugador, aquí ha de buscarse un resultado.

Esa es otra de las razones por la que pensamos que la Sub-23 ha de tomar el carácter de Serie Nacional, con los 16 territorios representados y un calendario similar al actual, que le propicie un mayor volumen de juego con alta exigencia dado el esquema de clasificación, donde los jóvenes sientan el estrés competitivo. Para subir el techo, lo han dicho muchos aficionados y la Dirección Nacional de Béisbol también ya se ha pronunciado de la misma manera, es necesario un certamen élite de seis selecciones, sin una exigencia por demarcación geográfica, donde se concentre lo más brillante del país.

Pero lo cierto es que tanto lo meritorio del trabajo avileño, como el que trata de tener el mejor equipo, favorecen a la competencia, le añaden la rivalidad que engendra la calidad, que es al final, lo que llevamos tiempo buscando y no acabamos de encontrar, o más bien de recuperar.

En estas mismas primeras subseries de lo que hoy es nuestra lid superior, varios pasajes ejem­plifican las debilidades de una justa de 16 participantes como la principal competencia de nuestro deporte. Un primer inning como el del tercer desafío entre Industriales y Ciego de Ávila de 54 minutos, casi una hora, no concuerda con una justa de alto nivel.

Tampoco que en un octavo episodio (tercer encuentro Matanzas-Cienfuegos), se hayan re­gistrado 15 carreras, seis por el primero y nueve por el segundo. O que un desafío se decida por 16 lanzamientos fuera de la zona de strike en un noveno capítulo con las bases limpias y dos outs. Sin embargo, como la pelota es redonda y viene en caja cuadrada, hemos tenido otras señales: de los 24 encuentros de estos cotejos iniciales, 12 se decidieron por diferencia inferior a dos carreras (8 de ellos por la mínima), lo cual da un reflejo de paridad, aunque no siempre ella sea sinónimo de calidad.

Y de este arranque de la 55 Serie, urge resolver el problema del sitio beisbolcu­bano.cu. No están disponibles ni los boxscore ni el juego en línea, tampoco el calendario, aunque si las estadísticas generales. Nuestro béisbol no puede per­mitirse esa barrera con sus públicos, es muy querido para fallarle así a quienes le siguen y lo hacen grande. Esas deficiencias, además, lastran el buen desarrollo de nuestro principal evento deportivo.

Destruye el país sustancias agotadoras de la capa de ozono. Granma

Los hornos rotatorios de la fábrica de cemento Siguaney, en Sancti Spíritus, son considerados como ideales para la destrucción de los gases que dañan la capa de ozono. Foto: JUAN ANTONIO BORREGO

Cuba logró destruir este año 258,4 kilogramos de sustancias agotadoras de la capa de ozono (SAO), resultado que la ubica dentro del reducido grupo de naciones en disponer de capacidad propia para acometer tan compleja labor en la región.

Según informó en conferencia de prensa la máster en Ciencias Natacha María Figueredo Valdés, especialista de la Oficina Técnica de Ozono (OTOZ), dicha faena es ejecutada en la moderna planta de tecnología japonesa construida con ese propósito en la fábrica de cemento de Siguaney, Sancti Spíritus, la cual se puso en marcha el pasado mes de abril y en la actualidad transita por una etapa de estabilización en su funcionamiento.

Precisó que en una primera fase serán destruidas las SAO recogidas durante la sustitución de más de dos millones y medio de refrigeradores y cerca de 300 000 aires acondicionados del sector residencial, llevada a cabo en menos de tres años en el transcurso de la Revolución Energética en la primera década del siglo XXI, proceso que permitió eliminar completamente en el país el uso de clorofluorocarbonos (CFC) en la refrigeración doméstica.

Luego serán sometidos al mencionado proceso los hidroclorofluorocarbonos (HCFC) que se acopien a partir de los próximos meses en los talleres de refrigeración y climatización.

Además de contribuir a la protección del bien llamado escudo de la vida, la destrucción de las SAO también repercute en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, favoreciendo el enfrentamiento al cambio climático.

El doctor en Ciencias Nelson Espinosa, di­rector de la OTOZ que cumplirá el venidero 16 de septiembre (Día Internacional para la Pro­tección de la Capa de Ozono) su vigésimo aniversario de creada, resaltó que entre los im­pactos más notables alcanzados por Cuba en los últimos cuatro lustros figuran la erradicación total de los CFC en la producción de aerosoles farmacéuticos e industriales, así como la del bromuro de metilo en la fumigación de cultivos agrícolas, almacenes y otras instalaciones industriales.