Especialistas del Refugio de Fauna Cayos de Ana María, priorizan al Manatí Antillano, escaso mamífero marino que habita estuarios y canalizos de la costa sur de Ciego de Ávila y es una de las especies bajo protección en esa zona.
Juan Carlos Pina Iglesias, representante local en las Áreas Protegidas del sur de la provincia, asegura que los avistamientos son pocos, pues los manatíes suelen tener solo una cría y se desarrollan en sitios inaccesibles.
Para la custodia de ese mamífero se vela por el cumplimiento de las regulaciones y se incrementan las acciones de educación ambiental en la comunidad de júcaro, además de la vigilancia sobre potenciales depredadores, casi siempre humanos.
La protección del manatí en el Refugio de Fauna Cayos de Ana María, se ejecuta a la par de la salvaguarda a especies como la iguana, las jutías o distintos tipos de aves que habitan en múltiples isletas del Caribe avileño.
En la costa sur de Cuba, desde el Archipiélago de los Canarreos hasta el Parque Nacional Jardines de la Reina se podía observar con frecuencia, la presencia del Manatí (Trichechus). pero el cambio climático y la acción del hombre, por los riesgos de la caza furtiva o los accidentes con artes de pesca, ha provocado que la especie se encuentre en las listas de animales vulnerables de extinción.
Desde el 2002 la Empresa Nacional para la Protección de la Flora y la Fauna del Ministerio de la Agricultura de Cuba y el Centro de Investigaciones Marinas de la Universidad de La Habana comenzaron un programa de trabajo encaminado a conocer el status de conservación, distribución y principales amenazas del Manatí Antillano en el país.
Se tomaron como puntos de estudio 29 áreas marinas protegidas, administradas por la Empresa de Flora y Fauna y otras zonas aledañas. Basados en análisis de mapas de hábitats, entrevistas a pescadores y visitas a sitios costeros, se ha podido determinar que los manatíes están presentes prácticamente alrededor de toda la costa de Cuba.
Los primeros estudios comenzaron en el país en 1986 y las mayores concentraciones de la especie se localizan en el Archipiélago Sabana-Camagüey, la desembocadura del Río Cauto, en el sur de Las Tunas, en la Ciénaga de Zapata y en las provincias de Ciego de Ávila, Sancti Spíritus, Villa Clara y Pinar del Río.
Las causas de la depredación del manatí son de origen antropogénico: impactos por lanchas y motoras acuáticos, contaminación de las aguas, redes de pesca desechadas en el agua (que le producen la muerte al ahogarse), y pérdida de hábitat al construir en las costas sin una debida planificación.
La reglamentación en Cuba prohíbe el uso de redes y chinchorros en toda el área protegida para impedir que los mamíferos se enreden en las mallas y perezcan ante la imposibilidad de salir a la superficie a respirar; también se labora en la preservación de los fondos marinos y la biodiversidad.
(Con información de Radio Surco y www.hicuba.com)




